Sección en Heidelberg
¿Qué hacer y qué ver?
Heidelberg está considerada como una de las ciudades más bellas de Alemania. El conjunto armonioso del castillo, el casco antiguo y el río en medio de las montañas sirvió de inspiración a los poetas y artistas del periodo romántico, y no ha perdido nada de su atractivo en la actualidad para millones de visitantes de todo el mundo. El símbolo de la ciudad, el castillo de Heidelberg, se encuentra a unos 70 metros sobre el Neckar en la ladera de la montaña local de Heidelberg, el monte Königstuhl (Silla del Rey). Las ruinas del castillo elevándose sobre la ciudad están entre las vistas más impresionantes que un viaje por Alemania puede ofrecer al maravillado viajero. La ciudad de la universidad más antigua de Alemania (fundada en 1386 y desde 2007 un centro de excelencia universitaria) tiene a sus espaldas más de 800 años de historia: desde la antigua ciudad de residencia de los príncipes electores de Alemania al actual centro de conocimiento y crecimiento económico moderno y orientado hacia el futuro. Entre sus logros, en 2007 Heidelberg fue líder nacional en conservación de la naturaleza.
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Castillo de Heidelberg (gran barrica de vino y Museo Alemán de la Farmacia)

Castillo de Heidelberg (gran barrica de vino y Museo Alemán de la Farmacia)

El castillo se erigió en una fortaleza medieval dominando la ciudad de Heidelberg. Durante cinco siglos, los poderosos príncipes electores de la región del Palatinado, miembros de la Casa de Wittelsbach, vivieron aquí. En 1693, durante la guerra de sucesión del Palatinado, el castillo con sus torres fue destruido. Las espectaculares ruinas se convirtieron en el símbolo de toda una época, el Romanticismo alemán. Actualmente, durante el Festival del Castillo anual en verano, el castillo es un fascinante escenario lleno de espectáculos al aire libre.
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Weisse Flotte Heidelberg (flota blanca)

Weisse Flotte Heidelberg (flota blanca)

Si está explorando Heidelberg por primera vez o redescubriendo du ciudad, o si está disfrutando de unas minivacaciones, una travesía con White Fleet es una manera relajante de ver uno de los paisajes urbanos más bonitos de Alemania. Hay múltiples travesías para elegir. Durante nuestro viaje de 40 minutos a tres horas consigues una gran impresión de Heidelberg, los castillos en el valle del Neckar, el puerto de Mannheim o el viejo Rin en Worms. Alquiler: ¿Busca un lugar especial para celebrar un evento o una festividad? Fiestas de clientes, eventos corporativos, viajes de grupos privados, bodas, etc. Buena música, comida, risas y un escenario en constante cambio harán que su celebración sea digna de recordar. Le ayudamos a planificar su evento especial. Póngase en contacto con nosotros si desea información más detallada sobre buffets y precios.
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Barco solar Neckarsonne

Barco solar Neckarsonne

El barco (eslora: 36,90 m) sobre el río Neckar está propulsado por energía solar. Los pasajeros disfrutan de las vistas más agradables de la ciudad mientras el barco navega apaciblemente. Estas vistas solo son placenteras desde la ribera. Es un entorno que hace del viaje toda una experiencia. Además de la fascinante visión panorámica, el barco ofrece muchas comodidades agradables: dos cafeterías, sistema de megafonía y baños. Es la embarcación solar de acero más larga y más moderna del mundo. Capacidad máxima de 200 a 250 personas. Hay aproximadamente 150 asientos en el interior climatizado y 100 más disponibles en la cubierta exterior. Tanto el barco como el embarcadero son accesibles para personas con discapacidad. Alquiler de barcos: También puede alquilar la embarcación solar para viajes privados. Su cómodo interior es ideal para grupos de autobús y de viaje. Bodas, reuniones y todo tipo de eventos de grupo pueden celebrarse a bordo. Navegando por el Neckar cualquier evento se convierte en un hito especial. Nos complacerá ayudarle con cualquier duda que tenga sobre catering, decoración, programas y rutas.
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Heidelberger Liebesstein

Heidelberger Liebesstein

El «Heidelberger Liebesstein» es una piedra arenisca de Odenwald ubicada en la parte norte del Puente viejo. Los enamorados pueden poner un candado grabado para sellar su amor eterno. Los candados de amor sellan el amor eterno de las parejas. Siguiendo una vieja tradición, las parejas cierran juntas el candado y tiran la llave al río. La vista a través de la piedra del amor proporciona una perspectiva fotográfica única del romántico símbolo de la ciudad: el castillo de Heidelberg.
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Visita a pie por el casco antiguo

Visita a pie por el casco antiguo

La parte antigua de Heidelberg tiene mucho más que ofrecer, además del Alte Brücke (Puente viejo), sus pintorescas callejuelas y la excepcional vista de las ruinas más conocidas del mundo. En el casco antiguo, sus plazas con encanto se enlazan como perlas de un collar, con gente de todas las edades y de todas partes del mundo reuniéndose en sus muchos pequeños cafés y pubs. Una oferta cultural única invita a disfrutar con sus museos y sus teatros. Deje que su guía le lleve por una visita de exploración con la que conocerá verdaderamente Heidelberg.
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Visita turística a la ciudad y al castillo

Visita turística a la ciudad y al castillo

Primero disfrutará de una excelente visión de la «escena de Heidelberg». Deje que su mirada deambule hacia arriba hasta llegar al castillo romántico, que se alza majestuosamente sobre Karlsplatz (la plaza de Carlos). Seguidamente, disfrute de una cómoda visita turística por la ciudad y el castillo con un guía turístico a lo largo del río Neckar hasta una parada fotográfica en el Alte Brücke (Puente viejo). Después, verá el castillo de Heidelberg de cerca, con una visita al aire libre en la que su guía turístico le introducirá en la historia de este edificio fascinante. Verá el patio interior y la famosa gran barrica de vino. Tras la visita, puede visitar el Deutsches Apotheken-Museum (Museo Alemán de la Farmacia) y disfrutar después del viaje en el funicular de vuelta al casco antiguo, a la estación del valle Kornmarkt (Plaza del maíz); el precio del funicular está incluido en la entrada al castillo.
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Ruta en Segway

Ruta en Segway

La ruta en Segway ofrece una perspectiva totalmente nueva. Deslícese a lo largo del río Neckar hacia el histórico barrio de moda de Neuenheim con un guía turístico. Desde allí, continuará hacia el zoo y a través de Neuenheimer Feld, con su universidad y edificios hospitalarios espectaculares, y hasta el Philosophenweg (sendero de los filósofos). Esta vista de Heidelberg no es fácil de ver en una primera aproximación. El antiguo sendero de los viticultores fue adoptado un día por eruditos que buscaban la inspiración de la «Tríada de Heidelberg»: la armonía de la ciudad barroca, el castillo y el río Neckar. ¡Una vista extraordinaria!
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El Puente Viejo

El Puente Viejo

Junto con su famosa puerta, que una vez fue parte de la muralla de la ciudad, el Puente Viejo ha sido siempre un símbolo de Heidelberg. Las estatuas de Carlos Teodoro (que construyó y dio nombre al actual puente de piedra) y de Palas Atenea, la diosa de la sabiduría y la cultura, se levantan aquí entronadas sobre el Neckar. El mono del puente, reconstruido en 1970 en la orilla del puente del casco antiguo, es una de las imágenes más fotografiadas. En la columna del puente más cercana, bajo la estatua de Carlos Teodoro, están cinceladas las impresionantes marcas del flujo de los últimos siglos.
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Philosophenweg (Sendero de los filósofos)

Philosophenweg (Sendero de los filósofos)

El sendero de los filósofos está considerado como una de las veredas más bellas de toda Europa. Esta famosa vereda, que serpentea a lo largo de la cara soleada del Heiligenberg, ha inspirado a innumerables eruditos y poetas a lo largo de los siglos, y hoy ofrece a los visitantes una vista incomparable del castillo y de la ciudad, y muchos bancos en los que sentarse a disfrutar de esta panorámica sin igual. Sobre la Senda del filósofo se asoma el Heiligenberg, con sus 439 metros por encima del nivel del mar. En sus muchos senderos, el visitante puede explorar aún la ciudadela celta aún conservada parcialmente, el templo romano de Mercurio, dedicado al culto de Mitra, el Thingstätte, un escenario gigante al aire libre del tiempo del nacionalsocialismo, y las ruinas de los monasterios de San Miguel y San Esteban.
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Funicular de Heidelberg y monte Königstuhl

Funicular de Heidelberg y monte Königstuhl

Apunte alto: llegue a la cima con el funicular de Heidelberg Durante más de cien años, un paseo en el funicular ha sido una experiencia especial en Heidelberg. Desde el casco antiguo romántico, el funicular lleva a los visitantes y residentes de Heidelberg a la estación del castillo en primer lugar, a la estación de Molkenkur después, y por último a la cima del monte Königstuhl (Silla del Rey), a una altura aproximada de 400 metros sobre el valle del Neckar. Por el camino hay mucho que descubrir. Con el atractivo precio de la entrada al castillo, el recién renovado funicular le lleva rápida y cómodamente al castillo y de vuelta a la estación de Kornmarkt. El coste de la entrada a los jardines del castillo, la gran barrica de vino y el Museo Alemán de la Farmacia está incluido en el precio. Quienes deseen subir más arriba pueden ir en el funicular hasta la siguiente parada, Molkenkur. Aquí, donde antiguamente los huéspedes compartían un codiciado remedio de suero de leche (Molken-Kur) en el hotel, el visitante de hoy puede disfrutar de café y pasteles en la espaciosa y soleada terraza con vistas a la ciudad. Mientras que el funicular de la parte baja muestra su forma optimizada en un dinámico gris plateado, un cambio de trenes en la estación de Molkenkur le impulsa a la nostalgia. A partir de aquí, el histórico coche original diseñado en venerable madera en 1907 y totalmente restaurado en 2005, transporta al visitante a la cima del monte Königstuhl y los bosques adyacentes. Las espectaculares vistas desde una altura de 567 metros sobre el mar son sublimes. Desde la terraza de la estación del funicular, la panorámica se extiende sobre todo el distrito del Rin-Neckar hasta las colinas de la ruta del vino del Palatinado.
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Universidad antigua

Universidad antigua

En la Alte Aula, el venerado antiguo paraninfo del edificio de la universidad antigua, famosos estudiantes de posgrado han defendido sus tesis doctorales y han recibido sus títulos durante 300 años. Hoy en día, la Alte Aula es el salón de ceremonias de la Universidad de Heidelberg. Las pinturas murales del techo y la pared frontal de la sala revestida en madera representan la historia de la universidad más antigua de Alemania. En la planta baja del edificio, las salas de exposiciones del Museo de la Universidad trazan en pinturas, documentos y textos alemanes, la historia de la universidad.
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Studentenkarzer (prisión de estudiantes)

Studentenkarzer (prisión de estudiantes)

De 1778 a 1914, los jóvenes estudiantes de la universidad eran encarcelados brevemente aquí por infracciones leves, como perturbar intencionadamente la paz de la ciudadanía. Muchos de los presos mataban el tiempo inmortalizándose en las paredes de la prisión con dibujos, siluetas y elocuentes frases. Su arte lleno de vida puede admirarse hoy en una visita a la prisión. Hay una entrada combinada disponible para acceder a la Alte Aula y a la prisión (Karzer).
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Biblioteca Universitaria

Biblioteca Universitaria

La fachada de arenisca roja de la biblioteca, adornada con figuras esculpidas y retratos, reivindica la importancia del edificio que gestiona más unos 3 millones de libros. Dentro, los rellanos de la escalera exhiben bustos tallados de famosos eruditos y les exposiciones, que cambian regularmente, invitan a una mirada más de cerca. Un reclamo especial es el «Codex Manesse» la colección medieval de renombre mundial de lieders seculares que antiguamente formó parte de la Biblioteca Palatina de Heidelberg.
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Plaza del mercado, con la iglesia del Espíritu Santo

Plaza del mercado, con la iglesia del Espíritu Santo

La Plaza del mercado, una de las plazas más antiguas de la ciudad, está encuadrada el este por el ayuntamiento y al oeste por la iglesia del Espíritu Santo. En el centro de la plaza se erige la majestuosa Fuente de Hércules, construida entre 1706 y 1709 como recordatorio de los inmensos esfuerzos requeridos para reconstruir la ciudad tras su casi total destrucción en la guerra de sucesión del Palatinado, entre 1689 y 1693. La iglesia del Espíritu Santo empezó a construirse en 1400 por orden de Roberto I como colegiata y como lugar de descanso eterno. La característica distintiva de la iglesia son sus galerías elevadas, donde inicialmente se albergaba la famosa Biblioteca Palatina como una biblioteca seguramente protegida, hasta su secuestro y transporte al Vaticano en la Guerra de los Treinta Años. Actualmente, la iglesia del Espíritu Santo es la principal iglesia protestante de la ciudad y atrae grandes cantidades de visitantes a sus conciertos y servicios religiosos.
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Kornmarkt con la estatua de María

Kornmarkt con la estatua de María

La estatua de María en Kornmarkt se erigió durante los esfuerzos de recatolización del príncipe elector Karl Philipp. Creada por Peter von den Branden en 1718, la imagen de María del mercado del maíz está considerada como la estatua barroca más bonita de Heidelberg. En la parte occidental del Kornmarkt se encuentra el señorial Palais Prince Carl: desde 1788 una posada a 1915 uno de los principales hoteles de Heidelberg, actualmente un lugar de eventos con un majestuoso Salón de los Espejos; y en el extremo oriental se encuentra la casa de color amarillo pálido del conde francés Charles de Graimberg. Charles de Graimberg se convirtió por su propia voluntad y sus inmensos esfuerzos en el conservador del castillo y en el fundador de las colecciones de arte de la ciudad. Graimberg falleció en 1864; vivió para ver su sueño de preservar el castillo hecho realidad.
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Karlstor (puerta de Carlos)

Karlstor (puerta de Carlos)

La puerta triunfal en honor al Elector Palatino Carlos Teodoro se erigió en el extremo oriental de la ciudad entre 1775 y 1781, según los planos dibujados por el arquitecto de la corte, Nicolás de Pigage. El propio elector estuvo presente durante la colocación de la primera piedra el 2 de octubre de 1775 y también fue él quien impulsó al arquitecto a combinar elementos de tres borradores enviados en un cuarto plan final. Así se desarrolló una construcción clásica en la tradición de un arco de triunfo romano, coronada por cuatro leones palatinos. En la parte central de la fachada que mira a la ciudad están los retratos del príncipe elector y su consorte, bajo el preámbulo electoral, mientras que en la fachada opuesta a la ciudad, la parte central sustenta la inscripción dedicatoria bajo un trofeo de armas con el escudo de armas del Electorado del Palatinado. Las esculturas son obra de Peter Simon Lamine. La puerta nunca se acabó por completo.
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