La cocina de Bérgamo es extremadamente rica, aunque también muy calórica. Muchos de sus platos tienen como ingrediente principal la carne. No debería marcharse sin probar al menos los “casoncelli alla bergamasca” (pequeñas porciones de pasta casera rellenas de ternera, salami, bizcocho de amaretto y peras en salsa de mantequilla) y la polenta e brasato (ternera estofada a las finas hierbas). La tarta típica, polenta e osei, también se elabora con harina de maíz. El vino local es el ValCalepio (denominación de origen), que se produce en los alrededores del lago Iseo.