Los amberinos han sido desde siempre conocidos gourmets, amantes de la buena comida y la bebida. Por su localización única, la ciudad es desde el Siglo de Oro (sigo XVI), puerto de llegada de todo tipo de alimentos, bebidas, hierbas aromáticas y especias provenientes de países lejanos. Esta exótica aportación y su fascinante diversidad se ha conservado hasta nuestros días.
Todo un abanico de platos europeos, exóticos y biológicos, así como las últimas tendencias en alimentación, se pueden encontrar en esta ciudad. Muchos de los restaurantes de Amberes ofrecen cocina clásica francesa, con una pizca de estilo belga en sus ingredientes y aderezos. La más grande concentración de restaurantes se encuentra en el centro histórico y el barrio de Amberes Sur.